El reciclaje de activos en el Perú: Una estrategia en las APPs

El reciclaje de activos en el Perú: Una estrategia en las APPs

29 de marzo de 2026

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Introducción

El Perú enfrenta una brecha de infraestructura persistente que limita su competitividad, afecta la calidad de los servicios públicos y condiciona el desarrollo económico en múltiples sectores estratégicos. Si bien los esquemas de Asociaciones Público-Privadas (APPs) han permitido avances importantes en la provisión de infraestructura durante las últimas décadas, la magnitud del déficit y las restricciones fiscales actuales evidencian la necesidad de explorar mecanismos alternativos que permitan sostener la inversión sin comprometer la estabilidad macroeconómica. Por ello, el debate actual se orienta hacia la identificación de estrategias de segunda generación dentro del modelo APPs.

En este contexto, el progresivo vencimiento de concesiones adjudicadas desde finales de la década de 1990 introduce una nueva variable en la gestión de infraestructura pública, que ha sido tradicionalmente subestimada en el diseño normativo. La ausencia de una planificación estructural del cierre concesional ha generado escenarios en los que la continuidad del servicio depende de decisiones reactivas, como la suscripción de adendas o extensiones contractuales, que reducen la competencia y limitan la captura de valor económico por parte del Estado. Así, la caducidad de las concesiones deja de ser un evento meramente administrativo para convertirse en un problema estructural de política pública.

Frente a este escenario, el reciclaje de activos emerge como una alternativa que permite transformar el cierre de los contratos en una oportunidad de reinversión y sostenibilidad financiera del sistema de infraestructura. Este enfoque propone aprovechar el valor residual de los activos revertidos para financiar nuevos proyectos, articulando eficiencia económica, continuidad operativa y sostenibilidad fiscal. De este modo, el reciclaje de activos redefine el ciclo de vida de las APPs al incorporar una lógica de reinversión continua.

La caducidad de concesiones como problema estructural del modelo APPs

El vencimiento de concesiones constituye una etapa natural dentro del ciclo de vida de los contratos APPs; sin embargo, en el caso peruano, esta fase no ha sido adecuadamente integrada en la planificación del sistema de infraestructura. Bajo el régimen normativo anterior, la regulación se concentró en la adjudicación y ejecución de proyectos, dejando en un segundo plano la gestión del cierre concesional y la transición hacia nuevos esquemas de operación. En este escenario, la caducidad se ha gestionado de manera fragmentada y reactiva.

Esta falta de previsión institucional ha generado efectos concretos que afectan la eficiencia del modelo, entre los cuales destaca la recurrencia a extensiones contractuales mediante adendas como mecanismo para garantizar la continuidad del servicio. Si bien estas soluciones permiten evitar interrupciones operativas, reducen la competencia en el mercado y limitan la posibilidad de capturar el valor residual de la infraestructura. Con ello, se debilita uno de los principios fundamentales del modelo APPs: la competencia por el mercado.

Adicionalmente, la ausencia de mecanismos que reconozcan y valoricen el potencial económico de los activos en su etapa final desincentiva la realización de inversiones adicionales por parte del concesionario. En la medida en que no existe un esquema claro de captura de valor residual, el operador privado carece de incentivos para optimizar la infraestructura en las fases finales del contrato. Por tanto, se pierde eficiencia en la gestión del activo público.

El cambio de enfoque: De la reversión pasiva a la gestión estratégica del activo

Tradicionalmente, la caducidad de una concesión ha sido entendida como un proceso de reversión de activos al Estado, en el que la infraestructura retorna a la administración pública al término del contrato sin una estrategia clara sobre su uso posterior. Este enfoque responde a una lógica jurídica centrada en la restitución de bienes, pero no incorpora una visión económica orientada a maximizar el valor del activo. En este contexto, la reversión ha sido tratada como un evento de cierre y no como una oportunidad de generación de valor.

El reciclaje de activos introduce un cambio conceptual relevante al plantear que la infraestructura pública no debe ser considerada como un activo estático, sino como un recurso dinámico capaz de generar flujos económicos incluso después de haber recuperado su inversión inicial. Este enfoque implica reconocer que los activos concesionados poseen un valor residual que puede ser capturado y reinvertido en nuevos proyectos. Así, se redefine la lógica de gestión del patrimonio público.

Este cambio de enfoque transforma la caducidad en una etapa estratégica dentro del ciclo concesional, en la que el Estado puede decidir entre diversas alternativas de gestión, como la relicitación, la renovación o la incorporación de nuevos esquemas de participación privada. La clave radica en adoptar una visión anticipada que permita maximizar el valor del activo y garantizar la continuidad del servicio en condiciones eficientes. De esta manera, la gestión del vencimiento contractual se convierte en un elemento central de la política de infraestructura.

El reciclaje de activos como estrategia de segunda generación en APPs

El reciclaje de activos puede definirse como un mecanismo mediante el cual el Estado monetiza infraestructura existente, generalmente ya amortizada, mediante esquemas de participación privada, con el objetivo de reinvertir los recursos obtenidos en nuevos proyectos de infraestructura. Este proceso implica la concesión, arrendamiento o cesión de activos públicos a operadores privados, quienes asumen su gestión a cambio de pagos o flujos asociados a su explotación. En ese sentido, el reciclaje de activos permite transformar activos existentes en nuevas fuentes de financiamiento.

Desde una perspectiva económica, este modelo se sustenta en la idea de capturar el valor residual de la infraestructura, entendido como el potencial económico que conserva un activo una vez recuperados sus costos iniciales de inversión. La monetización de este valor permite generar recursos sin recurrir a endeudamiento público ni incrementar la carga tributaria. Por ello, el reciclaje de activos se configura como una herramienta de sostenibilidad fiscal.

Asimismo, este mecanismo introduce una lógica de continuidad en la inversión pública, al permitir que los recursos generados por activos existentes financien nuevos proyectos de infraestructura, creando un ciclo virtuoso de reinversión. Esta dinámica resulta especialmente relevante en contextos de restricciones fiscales, donde la capacidad de inversión del Estado es limitada. Así, el reciclaje de activos se posiciona como una estrategia de segunda generación dentro del modelo APPs.

La racionalidad económica del reciclaje de activos: Valor residual y sostenibilidad fiscal

El eje conceptual del reciclaje de activos radica en la noción de valor residual, entendido como el potencial económico que conserva una infraestructura una vez recuperados sus costos iniciales de inversión y alcanzada su madurez operativa. Este valor no se agota con la reversión del activo al Estado, sino que puede ser monetizado mediante su reconcesión o explotación bajo nuevos esquemas contractuales que permitan generar flujos adicionales. De este modo, el reciclaje de activos transforma la infraestructura amortizada en una fuente activa de financiamiento.

Desde una perspectiva fiscal, este mecanismo permite financiar nueva infraestructura sin recurrir a endeudamiento público ni incrementar la presión tributaria, lo que resulta especialmente relevante en contextos de restricciones presupuestarias. La posibilidad de reinvertir los ingresos generados por activos existentes introduce una lógica de sostenibilidad intergeneracional en la gestión de la infraestructura pública. En este contexto, el reciclaje de activos contribuye a optimizar la asignación de recursos públicos.

Asimismo, el modelo permite transferir al sector privado los riesgos asociados a la operación y mantenimiento de la infraestructura en el largo plazo, lo que puede mejorar la eficiencia en la prestación del servicio. Esta transferencia de riesgos, correctamente estructurada, reduce la carga operativa del Estado y permite concentrar los recursos públicos en nuevas inversiones. Por tanto, el reciclaje de activos articula eficiencia operativa y sostenibilidad fiscal.

Tipologías de implementación: Flexibilidad y complejidad del modelo

El reciclaje de activos no constituye un modelo único ni uniforme, sino un esquema flexible que puede adoptar diversas configuraciones en función de las características del activo, su nivel de madurez y el contexto institucional en el que se aplica. Esta flexibilidad permite adaptar el mecanismo a distintos sectores y tipos de infraestructura, desde proyectos desarrollados mediante obra pública tradicional hasta concesiones bajo esquemas APPs. Así, el reciclaje de activos puede ser escalable y adaptable.

En términos generales, las tipologías de reciclaje se estructuran en función de variables como la existencia de tarifas asociadas al servicio, la naturaleza del activo (brownfield o greenfield) y el modelo de desarrollo original del proyecto. Estas combinaciones permiten identificar distintos esquemas de implementación, que van desde la simple relicitación de activos existentes hasta estructuras más complejas que incorporan financiamiento basado en valor residual. De esta manera, el modelo presenta múltiples niveles de sofisticación.

Esta diversidad de esquemas implica que la implementación del reciclaje de activos requiere un alto nivel de capacidad técnica e institucional, tanto para diseñar contratos adecuados como para gestionar los riesgos asociados. La ausencia de criterios claros puede generar distorsiones o resultados subóptimos en la aplicación del mecanismo. En ese sentido, la flexibilidad del modelo es también una fuente de complejidad.

Límites estructurales del reciclaje de activos: Economía política y legitimidad social

A pesar de sus ventajas teóricas, el reciclaje de activos enfrenta límites estructurales que pueden afectar su implementación efectiva, particularmente en contextos donde existen tensiones entre eficiencia económica y aceptación social. Uno de los principales desafíos radica en la percepción ciudadana respecto a la continuidad de esquemas tarifarios en activos que ya han sido amortizados, lo que puede generar resistencia política. En este escenario, la legitimidad social se convierte en un factor determinante.

Desde la perspectiva de la economía política, la presión por reducir tarifas o eliminar cobros en infraestructura existente puede erosionar el valor residual del activo, limitando su capacidad para generar recursos que financien nuevas inversiones. Este fenómeno introduce una tensión entre el beneficio inmediato para los usuarios y la sostenibilidad de largo plazo del sistema de infraestructura. Por ello, el reciclaje de activos requiere un adecuado manejo político y comunicacional.

Asimismo, la implementación del modelo exige altos niveles de transparencia y rendición de cuentas, especialmente en lo relativo al uso de los recursos generados por el reciclaje. La ausencia de mecanismos claros de trazabilidad puede generar desconfianza en la ciudadanía y debilitar la legitimidad del esquema. Así, la gobernanza del sistema es un elemento crítico para su éxito.

Análisis crítico del caso peruano: Avances normativos y vacíos estructurales

El marco normativo peruano, particularmente a partir de la Ley N° 32441 y su Reglamento, ha introducido avances relevantes en la gestión de las APPs, especialmente en lo relativo a la planificación anticipada del vencimiento de concesiones. La exigencia de evaluar alternativas de gestión con una anticipación mínima constituye un paso importante hacia una gestión más estratégica del ciclo concesional. De este modo, se reduce el riesgo de decisiones improvisadas.

No obstante, el marco vigente aún no incorpora de manera expresa un esquema de reciclaje de activos, lo que limita la posibilidad de capturar y reinvertir el valor residual de la infraestructura. La normativa se concentra en la continuidad del servicio, pero no en la monetización del activo como fuente de financiamiento para nuevos proyectos. En este contexto, persiste un vacío estructural en el sistema.

Esta ausencia de regulación específica implica que el potencial del reciclaje de activos en el Perú depende actualmente de interpretaciones extensivas del marco existente, lo que genera incertidumbre jurídica y limita su aplicación práctica. La falta de instrumentos financieros y contractuales adecuados refuerza esta limitación. Por tanto, el modelo requiere un desarrollo normativo adicional.

Conclusión

El análisis desarrollado permite afirmar que el reciclaje de activos constituye una estrategia viable para enfrentar la brecha de infraestructura en el Perú, al permitir la reutilización del valor económico de activos existentes como fuente de financiamiento para nuevos proyectos. Su implementación adecuada puede contribuir a mejorar la eficiencia del sistema y reducir la presión fiscal sobre el Estado. En ese sentido, se configura como una herramienta relevante de política pública.

Asimismo, se ha evidenciado que el éxito del reciclaje de activos depende de factores que trascienden el diseño económico del modelo, incluyendo aspectos institucionales, contractuales y de legitimidad social. La experiencia internacional demuestra que su implementación requiere un marco normativo claro y una gobernanza sólida.

Desde una perspectiva crítica, el Perú se encuentra en una etapa inicial en la incorporación de este enfoque, con avances normativos que aún resultan insuficientes para su implementación efectiva. La oportunidad radica en aprovechar el contexto actual de vencimiento de concesiones para desarrollar un modelo propio de reciclaje de activos. En definitiva, el futuro del sistema de infraestructura dependerá de la capacidad del Estado para transformar la caducidad en una oportunidad de reinversión.

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